El síntoma más importante de la hernia incisional o postincisional es la aparición de una tumoración en el sitio de la cicatriz o muy cercana a la misma. Esta tumoración aumenta su volumen conforme pasa el tiempo y, en forma ocasional o provocado por esfuerzos, se asocia dolor de distinta intensidad en el mismo sitio.
El tratamiento de la hernia incisional o ventral es quirúrgico y debe realizarse tan pronto como se identifique ya que este tipo de hernia siempre crece con el paso del tiempo y la posibilidad de que se complique se incrementa día con día.
Las complicaciones de la hernia incisional o postoperatoria son:
a) Aumento progresivo de su volumen llegando a tener dimensiones desmesuradas determinando asimetrías antiestéticas del abdomen que alteran notablemente la autoestima del paciente además de provocar dolores de espalda.
b) Encarcelamiento. Cuando alguna estructura u órgano del abdomen protruye o “se sale” por el orificio de la hernia y se establece en forma definitiva sin poder regresar a su sitio mediante maniobras externas. Esta complicación puede provocar obstrucción intestinal y/o dolor si es el intestino el que se ha “salido” por el orificio de la hernia.
c) Estrangulamiento. Cuando estas estructuras mencionadas son “ahorcadas” por el orificio de la hernia provocándoles falta de circulación y la consecuente muerte del órgano atrapado, si es el intestino, éste puede perforarse y producir peritonitis.
El tratamiento de la hernia incisional o postoperatoria siempre debe ser quirúrgico. Las técnicas abiertas son las más utilizadas con o sin aplicación de mallas plásticas (prótesis), según el criterio del cirujano especialista de hernias. Las técnicas abiertas para la hernia incisional se pueden complementar con técnicas de plastía estética de la pared abdominal para mejorar los resultados cosméticos (abdominoplastia, lipoescultura abdominal, etc). También pueden realizarse técnicas por laparoscopía (cirugía de mínima invasión o “cirugía láser”) con aplicación de mallas en posición interna. Ambas técnicas tienen muy buenos resultados pues reducen el dolor postoperatorio, el tiempo de incapacidad, el uso de analgésicos y la posibilidad de que repita la hernia en el futuro.
Los riesgos de estas cirugías son mínimos así como la posibilidad de complicaciones postoperatorias aunque con frecuencia es necesario instalar drenajes quirúrgicos por dentro de la pared abdominal que permanecerán en su sitio de uno a cinco días.
La recuperación de la cirugía de hernia incisional es de uno a tres días de estancia hospitalaria y 15 a 20 días de reposo relativo, necesitando vendaje abdominal constante hasta por dos a tres meses. Podrá regresar a su trabajo a los 21 días, si es de baja actividad.
El cirujano especialista en hernias es responsable de decidir el mejor procedimiento para cada paciente.